Diálogo Productivo con Marcela Villalba Ortiz, gerenta de Eklos

En esta entrevista, Marcela Villalba Ortíz, gerenta de Eklos en Cervecería y Maltería Quilmes, explica cómo esta área de innovación abierta trabaja con startups para integrar nuevas tecnologías y acelerar la transformación de la empresa.

Marcela Villalba Ortiz, gerenta de Eklos
Marcela Villalba Ortiz, gerenta de Eklos

Conversamos con Marcela Villalba Ortíz, la gerenta de Eklos, el área tecnológica de Cervecería y Maltería Quilmes que desde 2016 se encarga de gestionar los procesos de innovación abierta de la compañía y su relación con los emprendedores tecnológicos.

MISIÓN PRODUCTIVA: Para comenzar, contanos sobre tu rol en Eklos. ¿Cómo surge esta área de innovación y cuáles son sus objetivos? ¿De qué manera aporta valor a Cervecería y Maltería Quilmes?

MARCELA VILLALBA: Cervecería y Maltería Quilmes nació hace más de 130 años y es una compañía muy grande: cuenta en Argentina con 10 cervecerías y plantas de gaseosas, con 6.000 colaboradores directos, más de 100 distribuidores y 300.000 puntos de venta. Hace unos ocho años entendimos que la compañía tenía que transformarse más rápido y que encarar solos este proceso de transformación iba a ser muy desafiante. Es difícil saber de todo y estar mirando lo que se viene y al mismo tiempo las necesidades internas. Con esta idea y este objetivo se creó Eklos, el área de innovación abierta de la compañía. 

A través de Eklos buscamos integrar conocimiento y tecnologías, y trabajar en conjunto con startups que están innovando y creando propuestas. Mi rol es entender todas las oportunidades que se presentan dentro de la compañía para que siga transformándose y también estar atenta a ese ecosistema emprendedor: identificar las propuestas de valor que van creando y que nos pueden ayudar a nosotros a acelerar esta transformación.

MP: ¿Cómo organizan los procesos de trabajo para definir lo que buscan y una vez que lo encuentran en el ecosistema emprendedor?

MV: Seguimos dos caminos de trabajo con los emprendedores: recibimos propuestas, pero también salimos activamente en busca de determinado tipo de soluciones. En el primer caso, tenemos lo que a mí me gusta llamar un monitor de vigilancia tecnológica constante: todo el año recibimos de las startups las propuestas de valor que estén creando y que involucren toda nuestra cadena, desde el grano hasta la góndola. A veces surgen cosas que nosotros no estábamos pensando, innovaciones que miran más hacia el futuro. Nos gusta tener una mirada de apertura hacia estas nuevas propuestas. 

El segundo camino que seguimos es llevar adelante un ejercicio anual: entendiendo cuál es la estrategia de la compañía, entrevistamos a las diferentes áreas de negocio que la componen para conocer sus desafíos, sus estrategias y sus objetivos, y saber si ven alguna oportunidad de que los ayudemos a conseguirlos. Seleccionamos algunas de estas oportunidades y salimos activamente al ecosistema emprendedor a buscar soluciones para verticales específicas. 

Para contactar con las startups tenemos estrategias de comunicación específica en todo el país para que conozcan la oportunidad de vinculación que brindamos. En el último caso, además de la estrategia de comunicación nos apoyamos en diferentes actores del ecosistema emprendedor argentino. Siempre estamos en contacto. Quizás si alguna startup nos acerca su propuesta pero en este momento no vemos una oportunidad, estamos atentos para vincularlos con alguna otra organización. Así que no solamente nos basamos estrategias de comunicación propias, sino que para nosotros es clave apoyarnos en todas las organizaciones que están trabajando con emprendedores para llegar a ellos.

Creo que el crecimiento de la industria tecnológica fue dando lugar con los años a la creación de un ecosistema de innovación local en el que participan incubadoras, aceleradoras, universidades, corporaciones, fondos de inversión. Y todos trabajamos con un propósito en común: cómo crear entre todos un entorno propicio para que surjan y crezcan nuevas empresas que generen un impacto económico, social y ambiental.

MP: ¿Y cómo se establecen formalmente las alianzas entre Eklos y las startups o proyectos que van encontrando?

MV: Nosotros no tenemos un modelo de fondo de inversión corporativo ni tomamos participación en las startups, sino que las empresas que se suman a nuestro ecosistema se dan de alta como proveedores. Generalmente trabajan con nosotros buscando no sólo hacer crecer sus negocios, sino también testear y mejorar sus productos y servicios con clientes reales, y poder ir mejorando así su propuesta de valor. Trabajamos gradualmente, vamos probando de a poquito y escalando juntos, y mientras tanto vamos aprendiendo. Esto nos ayuda a hacer un manejo del riesgo como corporación: probar a baja escala, invirtiendo poco tiempo o capital, permite ir testeando muchas soluciones hasta dar con la indicada.

MP: En esta búsqueda de alianzas con startups, ¿qué importancia te parece que tiene la densidad del ecosistema emprendedor? ¿Cómo ves la evolución de este ecosistema desde 2016, cuando nació Eklos, hasta hoy?

MV: Creo que el ADN emprendedor argentino tiene características únicas en el mundo, que se basan en resiliencia, creatividad, perseverancia y en nacer con una mirada global. Hay muchas organizaciones, empresas, fondos que se animan y ven el valor de ayudar a los emprendedores a crear sus empresas. Además en Argentina somos cada vez más, y a nivel cada vez más federal. Es clave también –y creo que estamos en ese camino– buscar mecanismos para articular mejor entre nosotros, para fortalecer los ecosistemas de cada región, con sus diferentes improntas, necesidades y oportunidades. Cuantos más seamos y más articulados estemos mejor va a ser el impacto en el ambiente y en la sociedad.

El ecosistema emprendedor creció mucho y también se volvió más maduro. Cuando comenzaba a hablarse de innovación, el ejercicio del emprendedurismo quedaba quizás en un hackathon o en un concurso de ideas. Con el tiempo fuimos aprendiendo y creciendo, y viendo cómo generar espacios ganar-ganar. Cada vez somos más las corporaciones que nos animamos a trabajar con startups, vinculándonos a través de organizaciones como la Asociación Argentina de Capital Privado (ARCAP), y reuniéndonos frecuentemente para intercambiar buenas prácticas. Además, en 2021, por el contexto mundial, también vimos un gran crecimiento en los fondos de inversión dispuestos a aportar capital. 

Un ecosistema se vuelve más sólido cuando cada actor hace y aporta lo mejor que sabe hacer: un gobierno facilitando infraestructuras y leyes para que las empresas puedan crecer y formarse, un fondo de inversión aportando el capital, una corporación ofreciendo acceso y posibilidades de negocio., mejor va a ser el escenario. Esperemos que esto siga creciendo a nivel federal y con este enfoque: cada uno aportando lo que mejor hace para crear el ambiente óptimo para que nazcan empresas y se multipliquen, y generen así puestos de trabajo. 

MP: ¿Podés darnos algún ejemplo, un caso concreto que ilustre esta vinculación con las startups?

Un ejemplo que te puedo mencionar es el de Lara AI. En el año 2021 tuvimos una oportunidad dentro de la compañía con el área llamada People (Gente), que siempre está buscando la mejor experiencia para todos los colaboradores de Quilmes. El área quería estar mucho más cerca de los colaboradores y anticiparse a sus necesidades, en lugar de responder una vez que aparecían los desafíos. Entonces salimos en busca de soluciones al mercado emprendedor y empezamos a trabajar con Lara AI, una plataforma impulsada por inteligencia artificial. 

Su tecnología nos permite comunicarnos de manera continua y efectiva con los colaboradores de la empresa, conocer sus necesidades, multiplicar esta comunicación y, a partir de ahí, entender qué les pasa para que podamos seguir aumentando la propuesta de valor interna. También vuelve operativamente más eficientes a los equipos de People, y hace que puedan anticiparse a lo que está esperando el colaborador que trabaja en Quilmes para brindarle una experiencia mejor. Empezamos probando la tecnología con una muestra chiquita y hoy podemos comunicarnos a través de esta inteligencia artificial con una gran cantidad de colaboradores de manera continua.

MP: ¿Cómo crees que esta vinculación le permitió crecer a la contraparte?

MV: Ellos pudieron aprender directamente trabajando con su cliente y con los usuarios, lo que los ayudó a mejorar su producto. Cuando comenzaron a trabajar con nosotros estaban empezando a operar. Y siempre nos gusta, cuando estamos haciendo pilotos, evaluarlos desde tres dimensiones. La primera es la experiencia del usuario, porque puede resultar un gran desafío la adopción de una nueva herramienta. La segunda es la viabilidad económica, si el modelo comercial tiene sentido para las dos partes y cómo podría representar un beneficio económico también para nuestra compañía. La tercera es la factibilidad de implementación: aquí evaluamos si es una tecnología factible de ser incorporada a nuestro ecosistema digital y también si es adecuada al marco regulatorio en el que nosotros nos movemos. 

MP: ¿Qué camino creés que debe seguir el ecosistema emprendedor para continuar desarrollándose?

Creo que un ecosistema local que trabaja de manera articulada va a ser mucho más fuerte y va a generar el ambiente y las condiciones necesarias para desarrollarse. Entonces, lo primero es trabajar en la articulación: hablar entre nosotros, compartir experiencias, ver en qué está trabajando y cuál es la fortaleza de cada uno, cuál es el principal valor que puede aportar. De esta manera, dos organizaciones que están haciendo lo mismo a la vez trabajando en conjunto quizás puedan hacerse más fuertes y disminuir esfuerzos. También es importante colaborar con quienes ya están innovando, aportar valor, conocimientos, recursos disponibles y apoyarse en el que está al lado, que tiene el mismo propósito. Se trata de buscar un propósito en común, articular y aportar lo que cada uno sabe hacer mejor.

MP: ¿Cómo ves las iniciativas que fomentan la vinculación en innovación abierta en el sector privado y en el público, a nivel de los gobiernos nacional y subnacionales? ¿Ves oportunidades para que sigan desarrollándose?

MV: Siempre hay oportunidad de seguir creciendo, por supuesto. En cuanto al sector privado, hoy estamos articulados a través de organizaciones como ARCAP o Endeavor, y también diferentes cámaras como AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina) o la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana. Somos parte de estas organizaciones, que están generando espacios para que podamos vincularnos. Como te comentaba, todos los que hacemos innovación abierta en corporaciones nos juntamos cada dos meses a través de ARCAP e intercambiamos desde buenas prácticas hasta deal flow de emprendedores. Entonces, ya existen por suerte organizaciones con ese rol de articuladores, pero siempre hay espacio para mejorar, en especial en la articulación a nivel nacional.

Desde que empezó a surgir la innovación abierta, he visto un gran compromiso de muchos gobiernos. Es clave también entender las particularidades de cada región. Nosotros decimos siempre que cada una puede ofrecer diferentes oportunidades en materia de empleo o a partir de lo que nuestra cadena de valor en particular derrama a las comunidades locales. Vemos una creciente colaboración de los diferentes gobiernos, articuladores y del sector privado en cada región. Ojalá empecemos a articular también a nivel nacional, entre las regiones. Me parece que este es un espacio de oportunidad. 

MP: Para cerrar, ¿qué retos te parece que suma la coyuntura local a las actividades de innovación abierta que realizan las grandes empresas?

MV: Los que trabajamos en innovación en momentos desafiantes siempre buscamos tener una mirada a vaso medio lleno, porque donde están los desafíos también están las grandes oportunidades. Para nosotros estos son momentos en los que tenemos que estar muy atentos y mirar este vaso medio lleno, para preguntarnos cómo podemos mejorar, cómo podemos traer nuevas propuestas y soluciones de quienes están creando y generar espacios con una visión en conjunto. Desde el equipo de innovación, la mirada es siempre de oportunidad en el desafío. 

Para terminar, quiero invitar a los emprendedores a acercarse a nosotros. Queremos involucrarnos para trabajar en una visión conjunta. Las oportunidades son enormes, a veces hay que identificarlas correctamente y hacer esta unión entre la oportunidad, la propuesta de valor y el momento para implementarla. Realmente queremos colaborar con quienes se están innovando y tenemos experiencia en la industria para hacerlo. Podemos dar acceso al mercado, habilitamos lugares para testear y buscamos siempre generar mecanismos de trabajo en conjunto para que sea una buena experiencia para ambas partes. 

Por Gonzalo Brizuela y Valentín Benitez.